Qué mira Google para ordenar el mapa
Google lo explica en su propia ayuda: los resultados locales se ordenan por relevancia, distancia y prominencia.
- Relevancia: si tu ficha encaja con lo que busca la persona. Depende de la categoría, los servicios y la descripción que hayas puesto.
- Distancia: lo cerca que estás de quien busca o de la zona que ha escrito. Esto no lo puedes cambiar.
- Prominencia: lo conocido que es tu negocio. Aquí cuentan el número de reseñas y los sitios web que enlazan a tu negocio.
De las tres, solo puedes trabajar dos. Por eso todo lo que sigue va de relevancia y de prominencia.
Reclama la ficha y verifícala
Si tu empresa lleva años funcionando, es probable que la ficha ya exista aunque nadie la haya creado: Google las genera con datos públicos. Búscate en Google Maps. Si apareces, reclama la ficha; si no, créala desde business.google.com.
Después toca verificarla. Google decide el método y a menudo pide un vídeo corto en el que se vea dónde trabajas y que el negocio es tuyo: la furgoneta rotulada, las herramientas, una factura o el local. Sin verificar, la ficha apenas se muestra.
Si trabajas en casa del cliente, marca zonas y no una dirección
Una empresa de reformas no suele recibir clientes en un local. En ese caso Google pide quitar la dirección de la ficha y marcar las zonas en las que trabajas, hasta un máximo de veinte. Pon las localidades a las que vas de verdad. Marcar media provincia no te hace aparecer en toda ella y deja la ficha menos clara.
Elige bien la categoría principal
La categoría principal le dice a Google para qué búsquedas tiene que enseñarte. Elige la que describe el trabajo que más haces y más te interesa. Como secundarias, añade solo las que hagas de verdad: baños, cocinas, pintura, fontanería.
Un error frecuente es dejar la categoría que se puso el primer día sin mirar si hay una más precisa. Google añade categorías nuevas cada cierto tiempo, así que merece la pena revisarlas.
Rellena los servicios y sube fotos de obra
En el apartado de servicios puedes escribir cada trabajo con su descripción: reforma integral, reforma de baño, cambio de bañera por plato de ducha, alicatado. Escríbelos como los pediría un cliente.
En las fotos, sube obra tuya: el antes, el durante y el después. Una foto de un baño terminado hecha con el móvil convence más que una imagen de catálogo, y además enseña el tipo de trabajo que haces.
Pide reseñas y respóndelas
El número de reseñas cuenta para la prominencia y, sobre todo, las reseñas son lo que lee una persona antes de llamarte. Cuenta que haya muchas, que sean recientes y que estén respondidas. Lo explicamos paso a paso en cómo pedir reseñas a tus clientes sin saltarte las normas.
La web también cuenta
Para medir lo conocido que es un negocio, Google mira también lo que hay sobre él fuera de la ficha, como los sitios web que lo enlazan. Una web propia con una página para cada servicio le da más información sobre lo que haces y dónde. Enlázala desde la ficha y comprueba que el nombre y el teléfono coinciden en los dos sitios.
Lo que no funciona
- Meter palabras clave en el nombre. «Reformas Pérez | Reformas baratas Valencia» va contra las normas de Google y puede acabar con la ficha suspendida. El nombre es el de tu negocio, tal cual.
- Poner una dirección que no es tuya. Un despacho alquilado por horas o el piso de un familiar en otra ciudad son motivo de suspensión.
- Comprar reseñas. Google las retira cuando las detecta y, en España, publicar reseñas falsas es una práctica desleal.
Cuánto tarda en notarse
No hay un plazo fijo y nadie puede garantizar una posición, porque el orden lo decide Google. Lo que sí está en tu mano es tener la ficha completa, activa y con reseñas recientes. Con el tiempo, eso es lo que separa a los tres negocios que salen en el mapa del resto.
