Lo que hace que una web cueste más o menos
El precio de una web de reformas depende sobre todo de cuatro cosas:
- Cuántas páginas tiene. Una sola página con todo junto es más barata, pero posiciona peor. Para que Google te enseñe cuando alguien busca «reforma de baño» o «reforma de cocina», cada servicio necesita su propia página.
- Quién pone los textos y las fotos. Si te toca escribirlos a ti, la web sale más barata, pero lo normal es que se quede meses a medias. Las fotos de obra real son lo que más vende en este sector, y alguien tiene que elegirlas, recortarlas y prepararlas.
- Los idiomas. Si trabajas en zona de costa con clientes extranjeros, una versión en inglés u otro idioma es casi otra web.
- Lo que pasa después de publicarla. Dominio, alojamiento, seguridad, cambios, textos legales. Es la parte que menos se mira al contratar y la que más se nota a los dos años.
Pago único o cuota mensual
Hay dos formas de pagar una web y las dos son razonables. Lo que no tiene sentido es comparar el precio de una con el de la otra sin hacer la cuenta completa.
Con pago único pagas el diseño de una vez y la web es tuya desde el principio. A cambio, el dominio, el alojamiento y el mantenimiento suelen ir aparte, y cada cambio que pidas después (un servicio nuevo, unas fotos, un precio) se presupuesta por separado.
Con cuota mensual no hay desembolso inicial y el mantenimiento va incluido. A cambio, pagas mientras la tengas. Antes de firmar, pregunta qué pasa si un día te das de baja: si te puedes quedar la web y en qué condiciones.
Para comparar, suma lo que pagarías en cada caso durante dos o tres años, contando todo lo que viene aparte.
Los gastos que no salen en el presupuesto
- Renovación del dominio y del alojamiento. Se pagan cada año. Pregunta a nombre de quién quedan y quién se encarga de renovarlos.
- Cambios después de publicar. En reformas cambian a menudo: obras nuevas para la galería, servicios que añades, zonas a las que empiezas a ir.
- Textos legales. Una web con formulario de contacto necesita aviso legal, política de privacidad y política de cookies con tus datos reales. Una plantilla copiada no te protege.
- Fotos. Si no tienes buenas fotos de tus obras, alguien tendrá que resolverlo.
- Tu tiempo. Si la web es de esas que se editan solas, ese trabajo lo acabas haciendo tú por la noche.
Qué tiene que tener una web de reformas, cueste lo que cueste
- Una página por cada servicio principal, con fotos de obra tuya.
- Una galería de trabajos reales, mejor con el antes y el después.
- Teléfono y WhatsApp a un toque desde el móvil, en todas las páginas.
- Un formulario de presupuesto que llegue de verdad a tu correo.
- Tus reseñas de Google y las zonas en las que trabajas.
Si un presupuesto barato deja fuera alguna de estas cosas, no es barato: es una web que no te va a traer llamadas. Lo explicamos con más detalle en webs para empresas de reformas.
Lo que cuesta con nosotros
Trabajamos con cuota mensual, sin pago inicial y sin permanencia. El plan Esencial cuesta 59 €/mes + IVA e incluye el diseño a medida, el logotipo si no tienes, el dominio, el alojamiento, los textos legales y los cambios que pidas. El plan Profesional, 89 €/mes + IVA, añade la gestión de tus reseñas y de tu Perfil de Empresa en Google. Todos los planes están en la página de precios.
Si un día te das de baja y quieres quedarte la web, te la traspasamos con el dominio por un pago único de 500 € + IVA si llevas hasta 12 meses, o de 300 € + IVA a partir del mes 13. Está en las condiciones.
Cinco preguntas antes de firmar con nadie
- ¿A nombre de quién queda el dominio?
- ¿Qué pasa con la web si dejo de pagar o cambio de empresa?
- ¿Cuánto cuesta cada cambio después de publicarla?
- ¿Quién escribe los textos y quién prepara las fotos?
- ¿Me podéis enseñar webs de empresas de reformas que hayáis hecho?
Si a la última te contestan con capturas de plantillas en lugar de webs reales con su dirección, desconfía. Las nuestras están en trabajos.
